I, 8.5 - Coda comparatista



Crítica de la Razón Literaria
El Materialismo Filosófico como Teoría de la Literatura

Jesús G. Maestro
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Índices







Coda comparatista

Referencia I, 8.5



B. Franklin (CCO 0.1)
A partir de esta exposición gnoseológica se puede analizar y criticar todo cuanto se ha hecho y se hace en Literatura Comparada, incluyendo en esa crítica la demolición de clasificaciones pretéritas, insuficientes o incompletas —como la aducida, por ejemplo, por Claudio Guillén (1985)—, limitadas con frecuencia solo a obras, o solo a autores, o solo a tendencias puntuales e inconexas, mejor o peor trasplantadas de teorías literarias, en boga en el momento de efectuar tales trasplantes. La Literatura Comparada no es un modelo parasitario de la Teoría de la Literatura. La Literatura Comparada es el Modelo por excelencia de la Teoría de la Literatura.


En suma, la teoría gnoseológica de la Literatura Comparada que se acaba de exponer revela que esta no es una disciplina científica, sino una metodología eminentemente crítica, que se construye como un modo de conocimiento de segundo grado, siempre a partir de una teoría literaria que la dota de términos definidos (autor, obra, lector, transductor) que hacen posible para el intérprete la relación crítica entre ellos. En consecuencia, la Literatura Comparada tiende a la construcción de metros, prototipos, paradigmas y cánones, como modelos de interpretación de diversos conjuntos literarios, cuyos materiales se relacionan de forma analítica y sintética, es decir, dialéctica. 

El resultado de todas estas operaciones demuestra, en contra de lo que ordinariamente se dice, que la denominada Literatura Comparada es una construcción europea y europeísta, y que desde este continente se exportó a los demás, como un método de interpretación de literaturas ajenas; confirma que es además un instrumento de naturaleza estatalista e incluso imperialista, el cual, en última instancia, nace y se desarrolla en paralelo a las competencias interpretativas y poderes científicos de un Estado, cuyos conocimientos literarios pueden funcionar como los de un antropólogo que identifica y relaciona críticamente los elementos propios de su cultura (emic) con los de una cultura ajena a la suya, a la cual somete a inspección e interpretación (etic). Nada más imperialista, pues, por muy posmoderno que se nos presente en estos tiempos de confusionismo teórico y sofística académica, que el ejercicio metodológico de la Literatura Comparada. 

Y todo ello pese a que la posmodernidad, como se ha dicho anteriormente, está inhabilitada para ejercer el comparatismo literario, desde el momento en que se basa en el mito de la isovalencia de las culturas. Si todas las literaturas son iguales, no hay nada que comparar.




Referencia bibliográfica de esta entrada


  • MAESTRO, Jesús G. (2004-2015), «Coda comparatista», Crítica de la Razón Literaria. El Materialismo Filosófico como Teoría de la Literatura, Vigo, Editorial Academia del Hispanismo (I, 8.5), edición digital en <http://goo.gl/CrWWpK> (01.12.2015).


Bibliografía completa de la Crítica de la Razón Literaria






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