I, 1.2.1 - Degeneración y disolución de la Filología


Crítica de la Razón Literaria
El Materialismo Filosófico como Teoría de la Literatura

Jesús G. Maestro
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Índices





Degeneración y disolución de la Filología

Referencia I, 1.2.1




CC0 1.0
En la praxis de la interpretación literaria, el Materialismo Filosófico se distancia, sin rechazar su instrumental metodológico, de todas aquellas teorías literarias que se consideran exentas de enjuiciar el presente a la hora de interpretar la literatura. 

La distancia o regressus del presente, que caracteriza a las teorías literarias ajenas a los problemas del mundo contemporáneo, puede tener lugar de dos formas o modos de entender la literatura: el modo idealista o escolástico y el modo histórico o etnológico

El primero de estos modos se aproxima a la Filología, y el segundo al Historicismo decimonónico. 

Al ejercer la Filología de un modo idealista o escolástico el intérprete se sitúa —y nos sitúa— intencionalmente en un mundo histórico pero intemporal, que contiene ideas supuestamente eternas, como Lengua, Gramática, Literatura, Autor, Nación..., próximo en cierto modo a un espacio en el que habitan las causas primeras y los primeros principios. La Filología adopta así la forma de una doctrina enseñable y transmisible, y se convierte en un modelo semejante al de una escolástica de la literatura. Este modo de ejercer la filología ha entrado en innegable decadencia desde finales del siglo XX. Que muchos de nuestros colegas digan una y otra vez que la “Filología no puede morir nunca” es una prueba fehaciente de su presente agonía, a la vez que confirma la visión que se tiene de ella como una especie de realidad trascendente depositaria de los secretos y esencias de la investigación lingüística y literaria. 

En las universidades americanas nadie sabe hoy día lo que la filología es, y en las europeas, salvo los profesores de filologías clásicas, nadie conoce profesionalmente ni el latín ni el griego. No celebro esta deplorable situación, pero tampoco escribo al respecto para transmitir un discurso moral o una hermosa elegía, sino porque la realidad es así, y así debe exponerse críticamente. La cultura europea no es hoy día la cultura dominante. Y no es necesario ser ningún profeta para estar seguro de que en el futuro lo será aún menos. 

La Filología no sobrevive en determinados ámbitos académicos porque no se han encontrado ni implantado modos de servirse de ella para construir una crítica efectiva sobre la realidad de nuestro mundo contemporáneo. Los conocimientos que surgen de la Filología son mucho más débiles que las creencias que mueven a los ideólogos alistados en los estudios culturalistas, neohistoricistas o feministas. Las ideas no tienen fuerza para subsistir por sí mismas. La creencia es hoy día una experiencia más fuerte que el conocimiento, es decir, la ideología atrae a la gente con más intensidad que la ciencia. Y esto sucede en el seno mismo de la Academia, dentro de nuestra Universidad, no en el teatro, ni en los circos, ni en los estadios deportivos. 

La Filología fue en su día la escolástica de la literatura. Hoy es un saber arqueológico, absolutamente desterrado, exterminado incluso, de las Universidades. Por su parte, el segundo de estos modos, histórico o etnológico, ha sido —y a veces sigue siendo— una forma más de entender la literatura como algo ajeno al presente, y ha encontrado en el Historicismo decimonónico los caminos que conducen incesantemente ya no a un mundo intemporal, sino pretérito, histórico, donde la literatura resulta fosilizada, convertida en un saber arqueológico, sin implicaciones en el presente. Sus contenidos son, en el caso del historicismo decimonónico, los datos disponibles, registrados positivamente en las fuentes documentales, y a cuyo inventario ha quedado reducida con frecuencia la literatura y la cultura de una nación. La Historia de la Literatura representó durante décadas el cuerpo doctrinal de la literatura. Hoy constituye por excelencia un modelo de doxografía literaria.





Referencia bibliográfica de esta entrada

  • MAESTRO, Jesús G. (2004-2015), «Degeneración y disolución de la Filología», Crítica de la Razón Literaria. El Materialismo Filosófico como Teoría de la Literatura, Vigo, Editorial Academia del Hispanismo (I, 1.2.1), edición digital en <http://goo.gl/CrWWpK> (01.12.2015).


Bibliografía completa de la Crítica de la Razón Literaria





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